Este fin de semana regresé a Altos de la Florida, que dolor. Puntuales como siempre subimos dos horas tarde, los demorados se disculpan como es frecuente, pero las palabras son gratis y siempre reinciden sin descaro. No me molesta mucho la inpuntualidad, el tiempo es útil mientras se le viva respirando; me entristece, eso sí, la palabra incumplida, la prueba de que muchas veces usamos las palabras nada más como máscaras; saltaría de la dicha si todos acordaramos llegar tarde, y todos cumpliéramos, todos serían abrazados.
No hay transporte regular hacia la loma, no son todos los que se atreverían a remontar esas escarpadas y destrozadas "vías", un hombre nos lleva a los nueve por ocho mil pesos. Al Verbenal, Guaval, Esperanza y Cazuca, lo arrima a uno un transporte público, la forma de subir a la Florida aumenta la sensación de estar viajando a un terreno de nadie, a un lugar olvidado, nadie llegaría de casualidad, ningún letrero a la vista de la ciudad lleva su nombre, bien podría ser borrado del mapa y de la memoria de algunos pocos y el resto de engranajes rodarían impávidos.
En el camino Javier nos recuerda que el propósito de la actividad consiste en recoger percepciones que ayuden a consolidar la mesa de trabajo, señala que hasta el momento el ha observado un problema profundo en todos los liderazgos vigentes en el sector.
Llegamos a nuestro punto de encuentro, Gloria, Alex, Doris y otros nos están esperando. Nos dividimos en grupos, cada uno con unas cinco familias por visitar; mi compañero es Javier, entre nuestra lista se encuentra Miriam Murillo, fui cuadrillero de la construcción de su mediagua el año pasado.
Al llegar a la cuadra de Miriam, solo vemos una mediagua donde deberían haber dos. Más adelante una señora en sandalias y con una sonrisa en el rostro se asoma por un portal improvisado, es Miriam, su hogar está disfrazado de latas.
Con ella hablo durante más de una hora, me cuenta de todo, su hijo me regala un carro de jugete.
" ... la comunidad está acostumbrada a mendigar ... "
(No es hermosa, y a la vez desoladora, la imagen de Esteban, el hijo, caminando con sus ojos de niño, claros y limpios, por ese barrio improvisado, polvoriento y frío.)
" ... es un barrio duro ... no quiero que mis hijos tengan malas amistades ..."
Miriam tiene buena parte de una pared empapelada con frases célebres e historias motivacionales. Su favorita es una escrita por Jesus de Nazareth en la cual se queja de la forma como celebramos su cumpleaños. Hay otra que inicialmente me llamó la atención, atribuida a Borges, evidentemente apócrifa, llena de supuestas frases del.
Su hermana nos acompaña un rato; y a partir de sus comentarios me da a entender que "Caticas" (¿Catica?) junto con "Tejaditos", han construido 2 viviendas en el sector.
Al preguntársele a Miriam sobre las elecciones de la JAC, ella dice que no se han hecho debido a irregularidades e incumplimientos legales por parte de los inscritos y de la comunidad. Dice que ella está postulada en una de las planchas como la encargada del tema de salud.
Ella está profundamente orgullosa de su hijo, hablamos sobre la calidad de la educación, "... no hay colegio malo ...", ella dice, intento indicarle su error. Más aún dice ella, "... uno hace lo que quiere ...", yo trato de recontruir esa frase de Schopenhauer que habla sobre la voluntad "El hombre puede hacer lo que quiere pero no puede decidir lo que quiere", lo hago a medias, pero creo que ella entiende el punto.
Al preguntársele lo más trágico que ha sucedido recientemente en su barrio, ella cuenta que hace poco hubo un incendio que destruyo tres viviendas y dio por muerto a un niño; dice que vino la secretaría de gobierno, con la cual está indiganada por sus declaraciones ante las cámaras de televisión.
Después de un almuerzo que nos tenían preparados algunos de la comunidad bajamos a pie hasta la autopista sur. Al bajar no puedo evitar sentir vergüenza como colombiano por la existencia de lugares así, ¿nos queremos así de poco?, ¿somos así de ignorantes? ¿o de insensibles? ¿no lo vemos como un problema? ¿esperamos que otras personas lo resuelvan? No sé, lo ignoro.
No hay transporte regular hacia la loma, no son todos los que se atreverían a remontar esas escarpadas y destrozadas "vías", un hombre nos lleva a los nueve por ocho mil pesos. Al Verbenal, Guaval, Esperanza y Cazuca, lo arrima a uno un transporte público, la forma de subir a la Florida aumenta la sensación de estar viajando a un terreno de nadie, a un lugar olvidado, nadie llegaría de casualidad, ningún letrero a la vista de la ciudad lleva su nombre, bien podría ser borrado del mapa y de la memoria de algunos pocos y el resto de engranajes rodarían impávidos.
En el camino Javier nos recuerda que el propósito de la actividad consiste en recoger percepciones que ayuden a consolidar la mesa de trabajo, señala que hasta el momento el ha observado un problema profundo en todos los liderazgos vigentes en el sector.
Llegamos a nuestro punto de encuentro, Gloria, Alex, Doris y otros nos están esperando. Nos dividimos en grupos, cada uno con unas cinco familias por visitar; mi compañero es Javier, entre nuestra lista se encuentra Miriam Murillo, fui cuadrillero de la construcción de su mediagua el año pasado.
Al llegar a la cuadra de Miriam, solo vemos una mediagua donde deberían haber dos. Más adelante una señora en sandalias y con una sonrisa en el rostro se asoma por un portal improvisado, es Miriam, su hogar está disfrazado de latas.
" ... la comunidad está acostumbrada a mendigar ... "
(No es hermosa, y a la vez desoladora, la imagen de Esteban, el hijo, caminando con sus ojos de niño, claros y limpios, por ese barrio improvisado, polvoriento y frío.)
" ... es un barrio duro ... no quiero que mis hijos tengan malas amistades ..."
Miriam tiene buena parte de una pared empapelada con frases célebres e historias motivacionales. Su favorita es una escrita por Jesus de Nazareth en la cual se queja de la forma como celebramos su cumpleaños. Hay otra que inicialmente me llamó la atención, atribuida a Borges, evidentemente apócrifa, llena de supuestas frases del.
Su hermana nos acompaña un rato; y a partir de sus comentarios me da a entender que "Caticas" (¿Catica?) junto con "Tejaditos", han construido 2 viviendas en el sector.
Al preguntársele a Miriam sobre las elecciones de la JAC, ella dice que no se han hecho debido a irregularidades e incumplimientos legales por parte de los inscritos y de la comunidad. Dice que ella está postulada en una de las planchas como la encargada del tema de salud.
Ella está profundamente orgullosa de su hijo, hablamos sobre la calidad de la educación, "... no hay colegio malo ...", ella dice, intento indicarle su error. Más aún dice ella, "... uno hace lo que quiere ...", yo trato de recontruir esa frase de Schopenhauer que habla sobre la voluntad "El hombre puede hacer lo que quiere pero no puede decidir lo que quiere", lo hago a medias, pero creo que ella entiende el punto.
Al preguntársele lo más trágico que ha sucedido recientemente en su barrio, ella cuenta que hace poco hubo un incendio que destruyo tres viviendas y dio por muerto a un niño; dice que vino la secretaría de gobierno, con la cual está indiganada por sus declaraciones ante las cámaras de televisión.
Después de un almuerzo que nos tenían preparados algunos de la comunidad bajamos a pie hasta la autopista sur. Al bajar no puedo evitar sentir vergüenza como colombiano por la existencia de lugares así, ¿nos queremos así de poco?, ¿somos así de ignorantes? ¿o de insensibles? ¿no lo vemos como un problema? ¿esperamos que otras personas lo resuelvan? No sé, lo ignoro.
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